martes 23 de marzo de 2010

Disculpas públicas a la Música

Por CSP._

Nota/Advertencia: Esto es un relato terriblemente autobiográfico, así que si espera encontrar las respuestas que necesita en este tema absténgase, porque ni aunque el objeto del texto hubiese sido ése de todos modos no hubiese podido responderlo.

Now the air I tasted and breathed has taken a turn
Ooh, and all I taught her was everything
Ooh, I know she gave me all that she wore
And now my bitter hands chafe beneath the clouds
Of what was everything?

En efecto, melómano empedernido, es un trozo de la canción Black de Pearl Jam. Acertaste medio a medio, lo que habla muy bien de ti. Tienes conocimiento acabado de una maravillosa pieza musical de todos los tiempos, lo que está muy bien. Haces algo que no podría hacer ni aunque hubiesen mil millones de dólares en juego. Y ese es el problema (problema por llamarlo de alguna forma, porque por supuesto algo tan trivial como lo que voy a explicar a continuación no amerita ninguna dificultad en el diario vivir de alguien).
Una persona que sepa de música es considerada culta y con justa razón. La música es parte de la creación humana, organizar sonidos de manera armónica y coherente con la intención de transmitir un mensaje tanto con complejo contenido como estético subordinado a cánones morfológicos sujetos a la situación espacio temporo cultural en que se encuentre (respiro). A fin de cuentas es Arte, en una de sus formas más explotadas, masivas, populares y frecuentes entre la población auditivamente saludable. Bueno, ya se imaginarán la interacción que se produce ahí entre arte, cultura y sapiencia.
Mi relación con la música a lo largo de mi vida no ha sido grata, esto principalmente a causa de que no me ha sido suministrada a lo largo de la vida en las dosis de acuerdo a las necesidades que corresponden a cada etapa incluso hasta el día de hoy. Me explico literalmente. Desde que tengo uso de razón y consciencia de mi existencia no he tenido la suerte de disfrutar de una música que realmente sea recalcitrante a mis sentidos, esto debido principalmente al hecho de haber crecido en un medio de difícil acceso a las artes y las letras, por decirlo delicadamente. No, la verdad voy al grano, pasé mi infancia entera bombardeado únicamente de música que, a ver, si bien no puedo decir que es mala dentro de su género, pero nunca desarrollé el gusto por ella. Por ejemplo viví toda mi infancia sometido al embate incesante de grupos pertenecientes al estrato medio bajo que es donde me desenvolví la mayor parte del tiempo, como “Alegría”, “Américan Sound”, Mister Gato, Grupo Red, blue, yellow y cuanto color huevón se les ocurría, Organización X, etc. Todo el rosario de la onda “Sound” que imperó en la parte de los noventa en la que estaba en formación psicológica y biológica y que de la cual nunca desarrollé un sentido del gusto. Cabe mencionar que el vivir en un pueblo pequeño como es Cabrero retrasa enormemente le llegada de material que pudiese resultar interesante. Las radios locales flaco favor hacían, el matiz musical oscilaba entre la música ya mencionada, el euro dance (con Corona a la cabeza), clásicos latinos como Franco de Vita, Raphael, Julio Iglesias, etc, canciones de la nueva ola (que hasta olor a viejo tienen) y la tarde folclórica, que es por lo único que cacho algo de Los Huasos Quincheros, música chilote y otras canciones tradicionales tan lindas como poco apasionantes. En la casa si bien no se escuchaba la música que otros cercanos, tampoco estaba mucho mejor la cosa. Entre la música mística de Reiki, éxitos de culebrones como Luis Miguel, Eros Ramazotti, Alejandro Sanz y muchos éxitos anglo ochenteros que no lograron encender la mecha del gusto. Todo lo anterior provocó una mella enorme entre la música y yo. Siendo aún un niño en formación con el pensamiento abstracto escasamente desarrollado la imagen que en la que se presentó la polifonía, el ritmo y solfeo en mi vida hizo inevitablemente que llegara a una drástica conclusión: No me gusta la música. Es más, no sólo no me gustaba, sino que además me avergonzaba de que se me ligara de alguna manera a cualquier manifestación musical.

A mediados de la pubertad comenzó el cambio, no definitivo pero se formo “la cosa que iba a”. Empezaron a “agradarme” grupos chilenos de rock como Los Prisioneros o La Ley, creo que de hecho fue de lo primero que tuve en mi personal estéreo a cassete. Con la tardía llegada del cable conocí ya metaleros guitarreros pesados que agarraron mi atención y también mierdas de grupos que en su momento encontré interesantes como System of a Down, Blink 182 y Green day (cuando todavía no se alisaban el pelo). Pero mi gusto aún no se formaba. Era un flirteo lánguido entre la música y yo desde esquinas distintas, intercambio de miradas que se perdían cuando uno de los dos tenía que tomar la micro. Todavía cuando mis compañeros tocateros se juntaban y mencionaban bandas que realmente eran dignas de escuchar (otras ni tanto pero eran de conocimiento básico popular) yo quedaba arcando ocupado como si estuviese en Japón tratando de explicar que mi ramen no es la mitad de bueno que una cazuela de cordero chilota. Un iletrado completo que guarda silencio para que su analfabetismo no quedase en evidencia.
El idilio comenzó realmente al llegar a vivir a una ciudad grande hace muy poco, cuando empecé a escuchar la radio de verdad (no la imitación de) que más encima coincidió con el nacimiento de la web 2.0 lo que me abrió una serie de puertas a las que anteriormente no había tenido acceso. Al fin lo logré, esa experiencia única de escuchar sonidos adictivos que pararan los pelillos de abajo de la nuca de la cual había sido ajeno en toda mi vida pasada.

Pero en fin, aún cuando escribo estas líneas si bien estoy bastante más habilidoso en este ámbito que hace tres años atrás, no tengo un conocimiento acabado de música, estilos e íconos que han marcado generaciones (entiéndanlo, estoy atrasado casi cinco sextos de mi vida). De hecho de pronto aún quedo pasmado cuando me hablan tan naturalmente de nombres que ni me suenan, o cuando me hacen esa maldita pregunta que me ha perseguido años y que aún no he podido contestar satisfactoriamente (o al menos sin que el interlocutor haga una sutil mueca con la boca de desdén) que es: ¿Oye, y a ti qué tipo de música te gusta?
¿Qué voy a responder a eso, si con suerte sé diferenciar el Pop del Rock? Podría contestar “casi de todo un poco” lo cual a pesar de lo ambiguo sería la respuesta más certera a lo que realmente me pasa. El punto es que me he dado cuenta que realmente no me gustan grupos sino que canciones aisladas. No me ha podido gustar más de 5 ó 6 canciones de una banda o cantante, me aburro, es por eso creo que no podría soportar (aún) un concierto de más de una hora o tener en mi poder orgulloso la discografía completa de alguien.
Pero en fin, para cerrar ya esta redacción (da para mucho más, pero me extendería demasiado así que lo dejo para otra oportunidad) voy a dejar por si alguien solidario y más caperuzo en estas lides pueda ayudarme a contestar la interrogante dejo los nombres que hay en mi tracklist (repito, no son discos ni nada de eso, sólo canciones al vuelo que me llamaron la atención o produjeron nostalgia) a así poder al fin hacer una contestación decente que no delate uno de mis tantos talones de Aquiles. Gracias de antemano(NOT):



En fin, dejando el sarcasmo barato un poco de lado, la verdad es que me agota un poco pensar en el menjunje de estilos, paradas, influencias y modas que intentan definir qué estilo de persona eres según lo que te guste, se arman verdaderas guerras de dimes y diretes encapsulados en estos preceptos que en realidad se alejan mucho de lo que es el objetivo de la música: Provocar placer. No me caso ni excluyo a (casi) ninguna corriente o grupo, me es indiferente, si total el asunto es claro; te gustó la canción la disfrutas, no te gustó no la escuchas. Es así de simple, lo demás es pura pirotecnia estéril. Hay gente que se concientiza a enfocar el gusto a un tipo de música, llegando al extremo de autoimponerse gustos aceptados por la comunidad de la que quiere ser parte para sentirse “en la onda” y mejor consigo mismo, lo que es derechamente triste, por no decir patético. Fin del comunicado._

2 comentarios_:

  1. xD chingamother, lo de la lista me ha causado gracia, porque hace unos años hice lo mismo. Y me sorprendí. (comienzan a escribirse experiencias personales, supongo que tengo permiso para hacerlo, ya que es el focus de esta entrada) Porque desde los nueve años las únicas bandas que me gustaban eran los Smashing Pumpkins, Silverchair y (Ta-dah!) Pearl Jam (de hecho, tengo cassetes y cedés de ellos, originales.). A veces, Nirvana y Depeche Mode, esta última por influencia de mi papá. La cosa es que era bien grunge. Conocí esas bandas gracias al MTV y al mismo tiempo, salí de mi enfermizo fanatismo por los Backstreet Boys.

    La cosa es que con el correr de los años, los avances de la technology, la revolución de la música gratis gracias a los mp3s, ese abanico de gustos musicales se amplió de tal manera, que haciendo esa lista en cuestión, me di cuenta de ese cambio.

    Creo que fuimos afortunados de vivir este fenómeno que fue el de la música gratis para todos. Porque en un par de años más costará acceder a música nueva otra vez, se retornará a las restricciones de antes, quizás no de forma tan opresiva, pero volverán. Aunque puede que no sea tan malo volver a ese romanticismo de emocionarse al adquirir un álbum nuevo de la banda favorita.

    Uchas ¬¬ hubiese escrito esto como entrada de mi blog. Además, más que comentario de la entrada, esto fue información adicional.

    Ahí te ves! xD

    ResponderSuprimir
  2. Se agradece que haga entradas enteras en un comentatio (sonrisita wena onda)

    ResponderSuprimir

Para comentar hay muchas opciones; Si se identifican en "Nombre/URL" pueden linkear su mugroso sitio personal, Anónimo por si es cobarde y quiere mandar un insulto y salir ileso, con Open ID si es cool y tiene por ejemplo Wordpress (que no sé utilizar, mucho miedo al html) o simplemente con su cuenta Blogger que a estas alturas vendría a ser lo mismo que tener correo del monopolio este de Google_