sábado 21 de marzo de 2009

Un Comediante Chileno.




¿Estaremos los chilenos pecando de ser humorísticamente demasiado permisivos? (especialmente el último tiempo)
Lalo Humor, un comediante chileno de aquellos. _

ULTIMO MINUTO!
¡Lalo Humor existe en la vida real!
A pesar de que no lo conocía, extrañamente quedé con la desagradable sensación del "gusto a poco".



Maldita sea la realidad que supera la ficción.

domingo 8 de febrero de 2009

El inútil y bonachón bienhechor.

Por CSP._



Hasta hace unos meses me hubiese encantado ser amigo de mi mismo. Era lo que se podría llamar un tipo “bueno”. No quiere decir que ahora no lo sea, pero con la cabalidad que cumplía la sentencia anterior de ningún modo. Hasta hace unos meses era un buen samaritano reconocido por mis conocidos, un buen chato, el tipo que ponía la otra mejilla, que reservaba su opinión por el bienestar del prójimo aún cuando esto afectara la propia, un hombre que se interesaba realmente por el sentir del otro por muy superfluo que esto pudiese ser. Hasta hace unos meses fui lo que se podría decir un “amor de persona”, un tipo empático que era muy difícil que cayera mal en alguna parte. Esta empatía (muy influenciada por lo que creo yo era el insufrible factor timidez) tiene la propiedad de hacer que uno se sienta “bueno”, que uno por ser así tenía ganado el cielo más medio paraíso y por ende merecía en la vida cosas buenas, puras cosas buenas. Esto supuestamente tenía un plus encantador, sesgado por el ideal masculino que veo pregonado en los múltiples medios de comunicación, por mi particular forma de ser debía ser ese hombre sensible que sueñan las mujeres de bien, por lo que sospechaba que algún día me llegaría por arte de magia (o por último compensación de parte del destino) el reconocimiento de parte de las integrantes de las huestes estrogenadas, que sólo era cosa de tiempo. Nada más alejado de la realidad, creo que el carácter este era efectivo para las viejitas y mamás proyectosdesuegras de todo el mundo. La verdad es que mirando para atrás, el encanto provocado por está forma de ser es más cercana al patetismo que a otra cosa, afortunadamente para mi eso si, lo suficientemente “piola” para evitar comportamientos extraños o vergonzantes de los que me podría arrepentir en el futuro. Era una sutil tonterita imperceptible para las personas sin mayor interés de interiorizarse más en las lateras existencias del prójimo que por supuesto no generaba encanto alguno. Es más, los justifico tanto que me aburro de solo escribirlo.

Todo iba perfecto dentro de su imperfección, hasta que llegó la hora del clímax, la futura catarsis existencial. Un cambio que remeció mi existencia, en muchos niveles, casi todos los que podría torpemente describir ahora. Llegó el factor “Ella”. Además de estremecer mi existencia un poco rutinaria y hasta el minuto carente de colores propios, el factor Ella dio un toque magistral humanización a mi robótica, algo insípida y estructurada vida. Fue cosa de tiempo para que dramáticamente se transformara en una necesidad vital aparentemente tan importante como tomar agua. Fue un examen de conciencia humano perfecto, involuntario, deliciosamente brutal y adrenalínico. Sus miserias y defectos no hacían más que inyectarme vida, mientras sus alegrías y talentos me vanagloriaban como hombre. A este prodigio que estaba recibiendo en mi vida no pude responder con otra cosa que no fuera con lo mejor que sabia hacer; ser bueno. Y fui un bueno, casi perfecto, un don buenazo. Respondí con todo el cariño y sinceridad con el cual un ser humano podría responder, a lo mejor un poco más, una entrega religiosa que rozaba la divinidad. En efecto, se lo que pueden estar pensando. Ese fue el inicio de mi acabose.

Cuando una persona no esta en condiciones (o derechamente no tiene las condiciones) de recibir afecto de semejante calibre no hay más por hacer. Cuando tus sentimientos que se han transformado en una obra de arte perfecta, una escultura de magnas proporciones y el destinatario de tanto trabajo no tiene una casa demasiado grande o cómoda para recibirla. Tal cual como Silvio Rodríguez dice con impecable precisión: ¿Te molesta mi amor?, Mi amor de humanidad, y mi amor es un arte en su edad. ¿Te molesta mi amor? Mi amor de surtidor, y mi amor es un arte mayor”. Es devastador. Devastador no solo porque la situación en si ya es groseramente terrible, sino que además al final realmente nadie tiene la culpa de nada, no hay pecador al cual apedrear, no hay ni un punchinbag donde te puedas desahogar, no te queda nada más que someterte a la sórdida realidad, aceptar el efectivísimo tratamiento Ludovico que te están aplicando y hacer de ejecutor de tu propia infelicidad, soportar lo más dignamente posible una y otra vez los embates de revancha involuntaria propinados por las inseguridades e incapacidad emocional de la persona que alguna vez solo te atizó con vida, morderte los labios y detener la múltiples hemorragias con cualquier cosa que tengas a mano porque no habrá servicios de urgencia que puedan oírte desde tu horrible y distante posición. No te queda nada por hacer o por decir. Nada. Solo decir que obraste bien. Que hiciste lo correcto. Que fuiste intachablemente bueno.

Eso probablemente, sea el motivo de mi cansancio. Esa es la razón de porqué mis ojeras no habían estado tan relucientes en la vida.

Y así pasó un tiempo oscurísimo que duró una eternidad, ese tiempo donde respiraba mi propia sangre. Ese al que ni por todo el dinero del mundo volvería siquiera a echar una ojeada, porque el pavor no me lo permitiría.

Desperté un día dándome cuenta de algo. Todo el candor y la oscura pirotecnia del sufrimiento descarnado, de las glándulas irritadas, de la nostalgia, los labios partidos, de la sal, del luto por alguien que sabes que respira mejor que tú se habían acabado. Ya no podía sentirme mal. Era incapaz de hacerlo. Me di cuenta mirando al techo que ya no era sufrimiento lo que sentía. Simplemente estaba enojado.

Enojado no con alguien en particular o plural, por suerte este tipo de resentimientos vulgares no los he sentido realmente, sino que simplemente enojado. Con todo y al mismo tiempo con nadie. Un enojo ciego. Un enojo al mismo tiempo tibio, acogedor, fortalecedor, que me proporcionó un nicho agradable en donde estar después de mucho tiempo. Un enojo que me da el derecho de actuar no como los otros quieran haciendo reverencia al mundo, sino que como a mi se me diera la gana, velando por mis más básicos intereses o necesidades, porque simplemente decidí que me lo merezco. Llegué al punto que para conseguir eso fue necesario el pie sobre los sentimientos de otros, incluso de algunos que pudiesen tener más cuantía que los propios. He sido un personaje detestable, he peleado y me he ganado insufribles reprimendas por esto de parte de estupefactos seres queridos que se preguntan a si mismos “que chucha está pasando”. La acidez y mordacidad que había liberado siempre en simpáticas y sanas dosis están en su salsa, ahora fluyen caudalosamente y a borbotones. Por suerte a ratos todavía he sido lo suficientemente inteligente para que esto no se me vaya de las manos y no se ha transformado en agresión directa ni en problemas.

En este momento no sé si me pueda seguir catalogando de “buen tipo”. Si bien no ando asaltando bancos ni matando gente, puede decirse que mi antigua empatía se transformó en egoísmo emocional, (para mis parámetros hasta hace poco normales) llegando a perpetrar actos reprochables que antes me parecerían de un maldito descorazonado, que obviamente no voy a entrar a detallar en esta vitrina para no complicarme la existencia. No me he portado bien con la gente, pero tampoco TAN mal.

Y lo peor de todo (a ojos de espectador, por supuesto) es que no me importa. Pero no es ese “no me importa” de adolescente con complejo de rebelde sin causa. No me importa porque creo que es lo que todo el mundo se merece. La chillona frase púber “Es un mundo estúpido” toma especial validez, el pensamiento de que las personas que pretenden ser buenas e intachables de adentro les va a costar la doble potencia alcanzar la plenitud (por suerte de esta gente hay muy poca) y la mayoría solo aspira a eso parcialmente hasta me las estoy tragando.

Acá hay que matar para comer y comer para vivir. Me convencí de eso y tuve que ponerlo en práctica de inmediato. Los resultados fueron escalofriantemente rápidos. Desde que estoy haciendo y diciendo lo que realmente creo que necesito hacer o decir de frente y sin anestésicos pesos morales autoimpuestos (que solo sirven para hacer la ilusión que uno hace bien las cosas y no hace llorar a Jesusito) se me han abierto más puertas y con mayor facilidad de la que nunca hubiese esperado. He sido encontrado sin razones de peso una persona atractiva y hasta deseable más que nunca en la vida y sin poner un pelo de esfuerzo para ello, he recibido más propuestas de falsa amistad o compañerismo, esa repulsiva sensación de aceptación general y me ha permitido despejarme de fantasmas afectivos falsos y dejar atrás a gente que creí apreciar pero ahora me parece inútil, un poco decadente y hasta contraproducente. Tampoco me quejo en demasía, me he encontrado en el camino con valiosas personas que si vale la pena conservar.

No puedo evitar mencionar que acabo de descubrir mientras escribo estas últimas líneas no aspirables es que el enojo de pronto se tornó más justificado de lo que creía. La etiqueta de “enojo ciego” se me fue al carajo ahora mismo.

Qué bueno. Ya me puedo ir a dormir tranquilo, hasta con una sonrisa en la cara._

El espíritu noventero que aún embarga a unos pocos



Una de las mejores basofias de el último tiempo._

martes 2 de diciembre de 2008

Señor mío, Dios mío.

Por CSP._

ADVERTENCIA: El siguiente escrito como todo
el contenido de este blog no pasa de ser una opinión personal respecto al tema.
Se recomienda leer sólo a personas con criterio formado.


Creo en Dios. Eso no es cuestionable, por mucho que me hayan repetido hasta el cansancio lo hereje y poseído por el demonio que pueda parecer a ratos a ojos de cierta parte de la población imbuida por el modelo clásico religioso imperante en la mayor parte de este lado del planeta. El punto de conflicto se genera al darse cuenta que mi concepto de Dios no es compatible con lo que se les ha presentado desde el primer día que pusieron un pie en la tierra, con su concepción sobre el orden de las cosas.

¿Qué es Dios para ti por ejemplo? Ya sé lo que puedes estar pensando; “por supuesto que no creo que sea un señor de barba y túnica blanca que vive en las nubes”, pero el concepto de El que maneja la mayoría es el de un ser superior, el creador de todo, que siempre ha existido y siempre existirá, nadie lo creo y que no puede ser destruido, un ser divino que está en todo momento en todo lugar y que nos ama. Me van a disculpar, pero no puedo dejar de considerar que esto sigue siendo un poco candoroso para los tiempos en los que estamos viviendo.

Desde el principio de la historia (considerando la prehistoria como parte de esta) el hombre por naturaleza ha tenido la necesidad de imperante de dar explicación a lo que no entiende, es parte de la esencia del ser humano la necesidad de estar supeditado bajo un manto de protección que al mismo tiempo de sentido a la existencia del mismo. Y esto va desde los ídolos primitivos, pasando por las deidades más elaborados de las antiguas civilizaciones hasta llegar al concepto evolucionado de Dios que tienen las religiones actualmente vigentes. Necesitamos creer en un Dios que nos asegure que nuestra existencia no es llana, que nos de fé y esperanza de que después de esta vida no se acaba todo, queexiste una vida eterna, que tenemos que portarnos bien para acceder al cielo y un infierno que nos sirva de consuelo para todas las injusticias que nos atormentan día a día.

Pero la razón principal por la que creemos en Dios es porque precisamente sin Él se nos desconfigura dramáticamente todo lo que tenemos entendido por realidad. Desde que damos el primer atisbo de razonamiento se nos explica que las cosas fueron creadas y funcionan de una forma determinada. Este es el conocimiento base a partir del cual crecemos y nos desarrollamos el resto de nuestras vidas. Es la realidad que se nos presenta y la aceptamos como tal, lo cual es motivo suficiente como para escandalizarse, satanizar y atacar cualquier entidad que pueda atentar en contra de los cimientos de nuestro entendimiento. Es por eso mismo que hay tantas rencillas, entre algunas religiones, que han originado los derramamientos de sangre más condenables de la historia de la humanidad.

Las religiones son la manera en la cual se presenta la idea de Dios dependiendo la cultura a la que a cada persona le tocó pertenecer. Es aquí donde se repite el tema de la presentación de la realidad. Pero para hacerlo más gráfico y menos repetitivo expondré esta idea como un sencillo ejemplo. Tú, que estás sentado frente a la pantalla leyendo esto probablemente seas cristiano, has crecido yendo a la iglesia, leyendo o escuchando constantemente partes de la Biblia, creyendo firmemente que Jesús es el cordero de Dios que vino a salvarnos. Esa es tu verdad, sólida, inamovible. Pero pongámonos en otro caso, hagamos cuenta que no naciste en esta parte del mundo, naciste en… ¡medio oriente! ¿Porqué no? Y piensa en lo que mencioné anteriormente. ¿Tus padres no te hubiesen criado bajo las leyes y creencias del Islam? ¿No creerías que Mahoma y no Jesús es el principal enviado de Dios?¿No sería esa tu realidad? ¿No sería esta TU verdad?

Todas las religiones presentan filosofías de vida que nos tratan de inculcar cuál es la mejor forma de vivir, usando para esto preceptos universales éticos y morales que nos son entregados de manera distinta dependiendo cuál sea el credo que se profese, haciendo uso de una mitología que curiosamente se ha repetido a lo largo de la historia de la humanidad , algo que resulta como, no quiero resultar peyorativo a las creencias de nadie, algo parecido a una “fórmula probada”, haciendo alusión a tópicos como el de mesías, muerte y resurrección, nacimiento inmaculado, milagros, simbología numérica entre otras que se han reiterado en distintas religiones a lo largo de la historia. Para clarificar este punto este video (clic) resulta muy explicativo a esta idea, a la vez que entretenido. (no se traguen todo lo que vean, utilícenlo sólo para comprender mi punto) A fin de cuentas esa es la función del mito, conmover y al mismo tiempo orientar a las personas, siendo esta modificada, aunque muy fuerte parezca, a los intereses del poder imperante.

¿Entonces a fin de cuentas qué es Dios?
La verdad es que comparto la ignorancia del mundo. No puedo más que plantear una idea personal, que más injerencia no puede tener. Para mi es la antropomorfización de un conglomerado de fuerzas naturales que en conjunto son las que crean y mueven el universo, la divinización a la energía, potencia creadora de la cual finalmente todo y todos formamos parte y con la que los físicos cuánticos se llenan la boca. La deificación lógica que se da a algo que siempre ha existido, no tiene límites cuantificables (ni principio ni fin), no se puede crear ni destruir, adopta una forma, la mantiene y la disuelve pero sigue estando ahí. El endiosamiento a lo que el entendimiento humano considera excepcional.

Bueno ya no me queda nada más que agregar respecto al tema. Lo único que me queda es esperar que los descendientes de los inquisidores vengan por mi herética alma a hacerme asado de tira en la hoguera (acá iria un gracioso equis dé)._

martes 18 de noviembre de 2008

¡Nuevo Candidato para San Camilo!

Al parecer es primo lejano del otro...

martes 7 de octubre de 2008

Emofilia.





sábado 19 de julio de 2008

Cabrero.

Por CSP._


Así se llama el pueblo donde me ha tocado vivir la mayor parte de mi vida. No estoy seguro de porqué lo bautizaron así, cabras no he visto correr por las calles en mi vida y estudiando un poco la historia tampoco esa duda me ha sido respondida de manera completamente satisfactoria. Pero a pesar de eso no creo que algún nombre la haya venido mejor que este, al menos tomando en cuenta los sentimientos que este pedazo de territorio puede llegar a evocar en cualquier individuo.

Cabrero es un pequeña ciudad ubicada en el centro-centro de la VIII Región (algunos entusiastas dicen que también del país), ubicada privilegiadamente entre las ciudades más grandes de esta, Concepción, Chillán y Los Ángeles, a modo de epicentro de un triángulo equilátero.

Es una tierra que deja en la boca al visitante un gusto metálico, una sensación de insatisfacción que deja una incertidumbre rara producto de la conciencia de estar en un lugar sin una identidad definida. No es un pueblo rural de campo, que guarde y respete su historia y tradiciones, donde la gente se conozca o al menos sea rica en valores y tradiciones locales, pero tampoco da la talla para llegar a ser una gran urbe, teniendo falencias estructurales, funcionales y humanas propiamente tales que no le permiten aspirar a esa denominación. Es un híbrido, donde tanto la carreta tirada con caballos como el último modelo de Porsche quedan completamente fuera de la armonía visual con la que uno podría sensitivamente estar cómodo.

En esta ciudad se vive un retraso cultural severo, es una ciudad que en vez de estar encerrada con sus costumbres y tradiciones está encerrada en un vulgar estancamiento de nada, llegando a ser tremendamente popular o al menos de dominio público toda la pasta base de la cultura (o incultura) popular, creando con esto además de vulgaridad a borbotones, involuntariamente anticuerpos hacia cualquier manifestación que realmente valga la pena apreciar, como un a buena obra de teatro, música, exposición de pintura o semejantes. Creo que esto ha sido factor importantísimo en los baches culturales que yo mismo pueda tener en materias formativas que considero básicas.

Pero esto no es responsabilidad absoluta de la gente, sería ridículo pensar que el comportamiento y costumbres masivas estén encauzados sólo por uno o dos de factores aislados, pero que tienen una participación importante en dicho proceso no se pone en tela de juicio.

Gran parte de esta responsabilidad la comparten las autoridades regentes, que son las que han ayudado a moldear y definir el perfil actual del pueblo en las últimas dos décadas. Hay que especificar que éstas no son personas siniestras ni caricatura de tiranos, es más, sus periodos han sido bastante fructíferos en materias de desarrollo comunal (con construcción de buenos edificios públicos y pavimentación de caminos, por nombrar algunos). Pero los métodos que han utilizado para solidificarse en el poder y hacer que sean prácticamente inamovibles de este han causado efectos secundarios medianamente esperables que han resultados nefastos para la comunidad entera.

La población y tamaño de esta localidad ha crecido de forma exponencial el último decenio, pero esto lejos de ser un factor positivo para una comuna supuestamente en auge como esta, está resultando un cáncer que causa metástasis que esperemos que no provoque una putrefacción pronta de este. Y esto se explica por un sencillo modus operandi bastante simple de comprender, que aún no tengo muy claro el porqué no ha provocado ronchas todavía en la gente “antigua” de Cabrero. Lo que se está haciendo, y trataré de explicar esto sin rodeos, aunque suene un poco agresivo en primera instancia, no es más que atraer de ciudades más grandes, como Santiago por ejemplo, a parte de población desempleada y marginal con la promesa de trabajo y de vivienda gratis. Lamentablemente la gente que llega a este pueblo no es la mejor, y no me refiero a clases sociales, sino que me refiero a que en Cabrero se está importando derechamente el lumpen de otras ciudades, trayéndolos encima a viviendas miserables que no sirven más que como madriguera para todo lo que esta gente de “malas costumbres” están habituados a hacer. En el día de las votaciones no hay dudas de la simpática dinámica que se manifiesta, “ah, el me dio casa, yo le doy mi voto”. Es verdad, están apiñando 6 ó 7 votos en una casa de 10 metros cuadrados, pero ¿A qué costo? La miseria, delincuencia e inseguridad que se vive en la actualidad está en niveles comparables a ciudades (y ciudades malas) más grandes, cosa que no se había visto nunca en la historia local, lo que va en desmedro directo a la calidad de vida de la gente que ha hecho su vida entera y que ha sido forjadora de la comuna.

Sobre el déficit cultural que había mencionado anteriormente, de pronto me da la impresión de estar en un lugar donde las autoridades pretenden mantener a la población en el oscurantismo. ¿Cómo se explica que teniendo los recursos, contando incluso con una sala de las artes y la cultura, los eventos más renombrados de la zona realizados en dicho sitio hayan sido un par de bailoteos de desabridos grupos folclóricos, presentaciones de los “Charros de Lumaco”, una actuación de Che Copete y otros de similar calaña. ¿Qué alternativa le queda la gente que no tiene opciones de acceder a cosas distintas? Nada. Sólo seguir marcando el paso.

Pero a pesar de todo lo que rescato de este lugar es que es el pueblo donde me tocó crecer. Tiene un encanto provocado en gran medida por la nostalgia que sólo se puede disfrutar en la interioridad, el bienestar que me produce entrar a un lugar feo, pero que se siente como hogar. No tendría los argumentos concisos para decirle a una persona de afuera que Cabrero es un sitio lindo, o acogedor siquiera, a menos que yo supiera de manera eficiente las sensaciones y sentimientos “hogareños” que me puede producir, que finalmente es el lugar donde se encuentran mi casa, familia y amigos, finalmente, mi casa. Un lugar donde me puedo relajar y desconectar un poco del ritmo de la urbe donde vivo la mayor parte del año.

Bueno, qué más puedo agregar, Cabrero es el nombre de mi fea y revitalizante habitación._

jueves 24 de abril de 2008

La tristemente célebre Pastilla de la Discordia.

Por CSP._

Hace rato es vox populi que el tribunal constitucional por cinco votos contra cuatro decidió que ya no se entregaría el anticonceptivo para apurados (mejor pastilla del día después) en los servicios de salud pública y que el 22 de abril supuestamente se haría público este veredicto.

El hecho está provocando tremenda polémica entre los que están a favor y en contra del uso de este fármaco, con las protestas masivas o férreos apoyos de políticos que la televisión nos ha ofrecido estos últimos días. A pesar de todos estos vistosos chanchullos no logro entender algo… ¿es TAN importante este tema en la vida cotidiana de la gente?

Porque si nos vamos a los hechos concretos, en un sondeo realizado por un conocido diario los servicios de salud de la mayoría de las municipalidades de Santiago al menos han declarado que la cantidad de pastillas entregadas es mínima, al igual que las vendidas en las principales farmacias del país.

Esto me deja la sensación de qué más que un problema tremendamente influyente para la sociedad en conjunto, ha sido una provocación directa al sensible tema de los derechos e ideologías de todas las personas, que según lo visto se sienten resentidas de sobremanera con lo que pase o no con la susodicha píldora. El tema se encuentra plena vorágine de dimes y diretes que por supuesto, como obviamente tendría que ocurrir, de inmediato adoptó investiduras políticas de estas alianzas de colegio que son las caricaturescas derecha e izquierda de nuestro país (al que me venga a decir que estos términos están obsoletos en la actualidad le parto el alma).

No creo que esta medida sea la más correcta, a pesar de las reticencias que pueda tener respecto al tema, no creo que los señores del tribunal hayan estado muy sobrios que digamos como para ocurrírseles una medida más absurda e innecesariamente discriminadora ¿Cómo es eso de prohibir la entrega a la gente de escasos recursos y a los que tengan el suficiente poder adquisitivo dejarles el camino libre para poder decidir lo que es bueno y lo que no? Por ultimo si querían demostrar su poder y hacer gala de su capacidad de aplicar medidas retrógradas háganla bien, prohíbanla en todo aspecto y sáquenla de la faz del país, pero no salgan con estos disparates.

Los defensores de esta medida se han manifestado notablemente al respecto, he oído por los medios decir a algunas personas que al promover el uso de la píldora se está promoviendo también la promiscuidad, las malas costumbres y el libertinaje. Y ojo, no son palabras de personas iletradas o de pocas luces, sino que de abogados y otros. No sé ustedes, pero si el hecho de que exista un anticonceptivo de emergencia va a provocar este colapso moral generalizado parece que estoy viviendo en una dimensión paralela a la de ustedes. Es un razonamiento absurdo, comparable a cuando pensaban que la televisión iba a controlar la mente de las personas, o que el anticonceptivo clásico iba a provocar lo mismo que temen que ocurra ahora.

Pero el argumento que más he oído es el pregonado por la coalición “Alianza popular (ejem!)/Santa (ejem otra vez) Iglesia Católica” (esta ultima con notables excepciones) es que lo hacen para proteger la vida. Muy loable, seguro que la calidad de vida de las personas que necesitan usar las pastillas mejorará notablemente con la medida que al fin les salió y por la que tanto lucharon.
La verdad es que no sé si esta pastilla es abortiva o no (en realidad nadie lo tiene muy claro, aunque a este primitivo nivel de desarrollo biológico me importa un reverendo comino) pero al final todas las renuencias que se tienen respecto a este asunto se basan en un tema ético-moral-religioso que finalmente atañe las creencias de un número muy reducido de la población. Lo que se logra con esto es imponer una suerte de “imperio de valores” frente a otras personas que no podrían estar de acuerdo en estos puntos. Al final nos sumimos todos a unas medidas que satisfacen las creencias de unos pocos.
¿Qué le puede importar a alguien que no profese religión alguna que alguien crea que Dios por obra y gracia del espíritu santo pone en una mórula, una célula miserable con apenas 32 divisiones, un alma que lo pone al nivel del más querido de tus seres?

En fin, pero esto no termina acá, lo más risorio del asunto lo he podido ver cuando a los políticos simpatizantes del fallo se les pregunta ¿porqué a los más pobres y no a todos? Y sólo atinan a responder con un caraderajismo tremendo: “Justamente por eso, queremos velar por la vida de los más pobres

¿?

No sé, no acabo de comprenderlo tampoco.

Bueno, al final qué se le va a hacer, si los que tienen las facultades para hacer y deshacer en estos temas es un número reducido de personas ante los cuales hasta el gobierno debe agachar el moño y acatar sus disposiciones.

Bueno, para terminar hace unos días puse una encuesta para saber la opinión de las personas que pasan regularmente por este sitio, y los resultados fueron inesperadamente aplastantes:

Qué bueno, al parecer no vivo solo en este mundo._


Bonus track: La casi siempre lúcida opinión de Gatunio

viernes 4 de abril de 2008

Chanfaina Segunda!

Por CSP._

Bueno, por suerte me ahorro explicaciones esta vez, ya saben como funciona este sistema de la chanfaina. (Y si no lo sabe vaya a etiquetas y marque “Chanfaina”)
Comenzamos.


POR FAVOR DEJE DE DECIRLO

Un listado de palabras y sonidos que con escozor marcaron mi verano en el pueblo pokemon en el que vivo, por favor si usted las ocupa usualmente deje de decirlas, porque quedará como chaleco de mono ante alguien básicamente instruido que de seguro no es mejor que usted. Y ojo que esto no corresponde a clases o estratos sociales como podría decir un airado comentario comunistoide resentido, simplemente es una mala costumbre que sería correcto quitar.:

- Usar la “sh” en vez que la “ch”: Esto es algo mínimo, pero que puede cambiar totalmente la percepción de la imagen de alguna persona. Suena muy feo. Tampoco la idea es decir “TchanTcho”, pero una ce hache moderada queda muy bien.

- -Repetición de pronombres: Quién no ha escuchado alguna vez; “me lo tení que pasármelo”, “esto no se tiene que saberse”, “si, hoy me lo van a mandármelo”, ya pues, decídanse en qué momento de la frase o en qué verbo van a ocupar el dichoso pronombre. “Si, me lo van a mandar hoy”, o “si, hoy van a mandármelo” queda mucho mejor. Bueno, depende de la situación…uf, mal ejemplo.

- Toballa: El arquetipo del inculto formal. ¿para qué pone la B?, ¡cuando es mas fácil no decirla! TOAlla. Practíquelo en su casa.

- Nadien: Siguiendo con esto de estar agragando letras de más tenemos este clásico – “ a mi no me van a hacer callar NADIEN!” ¿No será mejor que fuera NADIE quien lo hiciera?

- Charcha: Nooo, pero es que esta palabra no tiene perdón de Dios. Diga que es malo, pésimo, paupérrimo si es más siútico, pero charcha JAMÁS. Además mezclado con lo primero, “sharsha” queda realmente charcha.

- Rico: Si, ya sé que rico es una palabra aceptada hasta por el más riguroso organismo regulador de la lengua española, pero como la mayoría de las palabras a veces puede ser terriblemente mal utilizada. Podemos decir que una comida es rica, que un millonario es un tipo rico, hasta que una mina es rica (usando el más extremo culto informal), pero cuando esta palabra la usamos en cosas como "Oh, que está rico el auto", "Qué rico el lugar", o bañándose en la playa; "Ooh, que está rica el agua", la cosa se degenera por completo. Por favor use este adjetivo cuando sea estrictamente necesario, sino, absténgase.

- La calor: ¿Desde cuando el calor tiene vagina?, bueno, tampoco es cosa que tenga pene, pero es una palabra considerada masculina por lo tanto debe utilizar los artículos que correspondan a su género. Es como si dijera LA Nelson Mauri, nada que ver pues (ejem!). Es EL CALOR muchacho.

- Ganarse: Este extraño verbo lo he escuchado conjugar hasta por importantes personalidades y personas de gran intelecto, pero desinformadas. “Oye, gánate por ahí”, “Nooo, gánalo más acá”. ¿Ganarse? ¿y qué se puede ganar más que una posición en el espacio? No siga quedando en ridículo y sáquelo de su vocabulario, reemplácelo con el “ponte ahí” o “colócate allá” y quede como un rey.

Bueno, son las que me acuerdo por hora. Pueden agregar otras que les cargue en los comentarios.


AVISO DE INUTILIDAD PÚBLICA

Si en los próximos días encuentra usted que escribo o dibujo menos en los blogs de lo que debería, no se asuste ni se sorprenda (si, seguro, no va a poder dormir si no

encuentra una entrada nueva en mucho tiempo), lo que pasa es que fui contratado por LoserPower.com (si, esa página del demonio) para integrarme a sus huestes como administrador y editor. Una nueva etapa para mí en esto de las comunicaciones cibernéticas, en la que espero pasarlo a todo chanchors, a pesar de que el equipo humano es bien feo y mal oliente.


EL EFECTO “Fotología chilensis”


Me ha sorprendido de sobremanera el extraño revuelo que ha causado el blog Fotología Chilensis. La verdad es que cuando empecé a escribirlo no tenía mayores expectativas que crear un espacio un poco diferente como reacción (o respuesta civilizadamente enrabiada o intolerante si lo prefiere) al culto a la estupidez en su estado más brutal que se mostraba y se sigue mostrando en esto de los fotologs, planteándolo todo en forma irónica y juguetonamente insolente. Un recurso vivo, renovable, que estaba hasta el momento prácticamente sin tocar.
Jamás pensé que se volvería el objeto de risa, admiración, rabia, polémica, peleas, amistades, amenazas, alegrías, insultos, compadrazgos, desagravios, simpatía, entre otras cosas que es ahora, con más de nueve mil quinientas visitas (y en activo aumento) en apenas un par de meses desde su apertura.
Al parecer esta especie de grito desesperado logró sintonizar con la frecuencia de muchas personas que tienen la misma sensación de desasosiego que yo, y sintieron que este medio los desahogaba de cierta manera.
Reconozco que no es una página linda, ni pacificadora, ni agradable siquiera, pero que por alguna razón gusta leerse por el pequeño público adicto al humor inocente mezclado con ácido sulfúrico.
Muy pronto el blog cerrará sus puertas, pero no se alarmen, van a poder seguir viendo los fotologs favoritos de todos en LoserPower.com.



Todo esto próximamente._



miércoles 12 de marzo de 2008

Y llegamos al año

Y pasó un año. No puedo decir que fue un abrir y cerrar de ojos, porque estaría mintiendo descaradamente, pero los intensos primeros 365 días y seis horas que transcurrieron desde que di el puntapié inicial a este cuchitril cibernético pasaron al fin. Este blog comenzó diciendo que su función no sería clara (>), frase que deja entrever que de alguna forma que en el transcurso del tiempo esta interrogante sería respondida. Y creo que realmente así ocurrió. La verdad es que no fue ni es pretensión mía cumplir una labor social demasiado trascendente evacuando aquí reflexiones sobre la realidad en la cual estamos todos inmersos, lo que realmente creo que estoy haciendo es, y no sin pudor lo digo, satisfacer una extraña forma de necesidad personal de desahogo ante tiempos intensos en los que confieso estar pasando por potentes cambios respecto a mi vida, cosa que solamente se me ocurre explicar como una rara forma de explosión hormonal de una pubertad intelectual e interrelacional tardía (jajaja).

Ha sido una terapia introspectiva magnífica, un canal que cayó justo en el tiempo que estimo fue el indicado. Una empresa que además de todo me ha dado diversión a montones, cosa que a juzgar por haber superado las 7000 visitas en apenas un el primer año ha dejado una sensación similar también a más gente. Si, ya sé que es una cantidad miserable de visitas si tomamos en cuenta que eso las grandes páginas lo consiguen en menos de una hora, pero para un blog de un tipo corriente no está mal.

Sólo me resta agradecer a los lectores asiduos y comentadores circunstanciales y de siempre.
De verdad muchas Gracias.

Y a los que realmente desagrado y lo han manifestado públicamente -que no han sido pocos-... gracias por el sabor._